Ruta mudéjar

    El arte mudéjar significa la continuación del arte musulmán en la zona cristiana dela Edad Media y Moderna, como consecuencia lógica de la presencia de los árabes en la Península Ibérica durante tantos siglos.

    Los mudéjares, musulmanes sometidos al dominio cristiano, mantuvieron su religión y aportaron su modo de vida y sus elementos artísticos, trabajando como constructores, alarifes, decoradores en yeso, carpinteros, etc... según sus tradiciones artesanales. Este hecho cobró importancia a partir de la reconquista de Toledo (1085) donde se dio la tolerancia religiosa característica de la sociedad medieval hispana, conviviendo cristianos, judíos y musulmanes.

    En el mudéjar de Teruel confluyen dos tradiciones artísticas claramente diferenciadas que acaban por integrarse en una sola, logrando de este modo su fuerte e indiscutible personalidad. 

    En primer lugar, el mudéjar de Teruel se nutre de la tradición islámica aragonesa, ya que tanto política como eclesiásticamente la ciudad se halla vinculada con la capital del reino de Aragón. A esta tradición aragonesa se deben algunos de sus elementos básicos:

La utilización del ladrillo con carácter constructivo y ornamental en sus monumentos
La aplicación de la cerámica en los exteriores arquitectónicos.
La recepción de fórmulas ornamentales y estructurales en la tradición islámica aragonesa.
El yeso, fundamental como sistema decorativo, se usa tanto blanqueando un muro interior, como en complejas yeserías.

Teruel es un ejemplo vivo del arte mudéjar, tanto es así que la ciudad ha sido declarada por la  UNESCO (28 de Noviembre de 1986) Patrimonio de la Humanidad. A continuación puedes ver alguno de sus monumentos más representativos:

    En la catedral de Santa María de Mediavilla se encuentran muy bien representados los distintos estadios del mudéjar turolense. En este completo conjunto, fruto de ocho siglos de existencia, se encuentran dos de los elementos emblemáticos de la fase medieval del mudéjar turolense: la torre campanario (1257) y la techumbre (1300). De la fase correspondiente a la edad moderna se conserva el cimborrio, construido por el maestro Martín de Montalbán en 1538.

   Las torres de San Martín y San Salvador presentan grandes similitudes, por un lado se trata de de dos torres-puertas de planta rectangular de tres cuerpos, tienen una estructura de alminar almohade, dividida en tres estancias internas cubiertas, la de San Martín con crucería sencilla y la de San Salvador con bóveda de crucería. También tienen un gran parecido sus decoración, abundantes elementos cerámicos verdes y blancos, paños de ladrillo resaltado formando estrellas de ocho puntas, friso de arcos mixtilénios, etc... Ambas se encuentran adosodas a sendas iglesias. 
    la techumbre de la catedral se encuentra profusamente decorada con elementos vegetales estilizados, geométricos y  epigráficos de tradición islámica y con decoración figurada gótica lineal. La riqueza y la variedad de esta última ha llevado a interpretarla como una representación cósmica del devenir del tiempo, presidida por los meses del año y las distintas actividades humanas vinculadas a los mismos.

    Por último tenemos que nombrar la torre de la Merced   La primera de ellas es una obra de la segunda mitad del siglo XVI , consta de tres cuerpos, el inferior es de planta cuadrada, el segundo tiene una armoniosa solución de vanos, destacando en lo decorativo las cruces de múltiples brazos formando rombos (estos dos primeros cuerpos son mudéjares. El tercero tiene planta octogonal, es fruto de una ampliación barroca  del siglo XVIII. 

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